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Published sábado, septiembre 23, 2006 by Redaile. 
-Réquiem por un pez (Saint Apple Street II)
-The Lovers.
-Cuando los caballos cantaron al viento.
-El rojo del atardecer (Saint Apple Street III)
pD. no se olviden de traer las palomitas de casa ;)
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Published viernes, junio 30, 2006 by Redaile. 
No hacen falta plumas, sólo cerrar los ojos, y ya estamos en un mundo completamente nuestro. Nuestra imaginación y nuestros sueños, donde podemos volar si nosotros queremos. Sólocerrar los ojos, y con sólo pensarlo, somos los dueños de nuestro propio universo... volando con alas de mariposas...
Redaile
En el colegio no te enseñan a amar a alguien
No te enseñan qué decirle a alguien que se muere.
No te enseñan qué hacer cuando no tienes a nadie.
No te enseñan a saborear una caricia.
No te enseñan a darle la espalda a todo.
No te enseñan a ser alguien importante.
No te enseñan cómo hacer que la cena te salga rica.
No te enseñan a no tener miedo a los monstruos de debajo de tu cama.
No te enseñan a controlarte cuando tienes un ataque de ansiedad.
En resumen, no te enseñan las cosas que realmente te van a importar, porque por mucho que estudies,algunas personas consideran estas cosas mucho más importantes.
Redaile
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Published sábado, mayo 20, 2006 by Redaile. 
--Saint Apple Street... siempre que la recuerdo me viene a la memoria todo su bullicio, la gente yendo de un lado a otro con bolsas de centros comerciales en las manos... sus caras iluminadas por las luces de Navidad parpadeantes en escaparates y ventanas... pequeños cúmulos de nieve gris se amontonaban en las esquinas y en los bordillos de las aceras, prácticamente a salvo de las pisadas de las personas... cada una con su vida y sus sueños...

--Pero la Saint Apple Street en la que me encontraba ahora era muy diferente... no tenía ese color azul oscuro de la noche, sino un gris apagado igual que los días nublados y tristes de invierno. No había luces de Navidad. Las bombillas estaban rotas o cubiertas por una gruesa capa de polvo. Los escaparates de las tiendas, antes llenos de luces y llamativos anuncios, ahora presentaban un aspecto desolador, como si nadie hubiese estado allí jamás...

--Lo peor era la gente. Si antes caminaban aceleradamente para regresar a sus casas, ahora tenían un aspecto tan gris y triste como la misma calle. Su forma de andar era extraña... como si llevasen un gran peso atado a los tobillos que les impidiese apenas dar unos cuantos pasos.

--En esta Saint Apple Street había un silencio tan profundo como en la peor de las pesadillas...

--Se me ocurrió darme la vuelta, y horrorizado descubrí en el suelo, en medio de la calzada por la cual no pasaba coche alguno, mi propio cadáver.
--Pero era imposible...yo estaba aquí, de pie. Ese cuerpo destrozado contra el suelo no podía ser yo. Simplemente me negaba a creer lo que estaba viendo con mis propios ojos...
---Qué... ¿te gusta?--Me giré sorprendido... no esperaba en absoluto, en medio del fuerte silencio que reinaba en la calle, escuchar otra voz que no fuese la mía... y menos aún haciendo una pregunta como aquella.

--Al principio creí que era un hombre, sobre todo por el traje de aire informal que llevaba puesto, pero había algo felino en su manera de caminar, casi femenina. Cuando lo tuve a un par de pasos de mí, me dí cuenta de que no tenía manera de saber si era un hombre o una mujer...sus rasgos eran tan hermosos que hasta dudaba de que fuese humano.
---Bueno...dime, ¿te gusta?- repitió.
--Volví a mirar mi cadáver, desde luego no me gustaba nada el hecho de ver mi propio cuerpo ahí tirado como si fuese un trapo.---No... la verdad... ¿este soy yo?, quiero decir... ¿estoy muerto?
---Puesss...- contestó aquél tipo rascándose la cabeza- Mira, te voy a ser sincero...esto es lo que suele ocurrir cuando te relacionas con la gente equivocada, ¿sabes?, si me permites un consejo, no debiste aceptar trabajar para ese tipo del bar. Terminaste debiéndole dinero, ¿verdad?, qué lástima que estuviese metido en asuntos sucios, porque si no, su gorila personal no habría asaltado tu piso ni te hubiera dejado inconsciente, para después tirarte por la ventana simulando un suicidio... Así que, sí, estás muerto.
--La noticia no me sorprendió tanto como esperaba. Seguía preocupándome más quién era ése tipo que parecía saberlo todo de mí, le pregunté quien era.---Depende...podría ser tu ángel de la guarda, al que acabas de dejar sin trabajo...o la Muerte, y vengo a por ti... -dijo esto último con tono lúgubre muy fingido- Soy lo que tú quieras, considérame un guía.
---¿Un guía?, pero...no sé, ¿no hay un Cielo o un Infierno?, ¿Qué hago yo aquí?.--El Guía puso los ojos en blanco.---Mira...te lo voy a explicar, ¿vale?. Cada persona es libre de elegir el sitio al que pertenece, si al Cielo, al Infierno, reencarnarse, quedarse en un sitio para siempre y convertirse en fantasma...lo que ellos quieran o crean merecerse. Yo me limito a, cuando mueren, mostrarles la vida que han llevado, y después, ellos deciden qué es lo que quieren hacer. ¿Lo has entendido?.
--Asentí con la cabeza, sí, había entendido que me habían tirado por la ventana, que estaba muerto y que ahora iba a ver mi vida otra vez, como si fuese una película... Pues qué bien...

--El Guía me cogió de la mano y sentí que me mareaba, una sensación de que alguien había metido la mano en mi estómago y lo estaba apretando hacía que me entrasen ganas de vomitar, lo cual no me explicaba porque, en teoría, estaba muerto. Cuando abrí los ojos, estábamos sentados en las butacas de un cine. Sólo estábamos nosotros. El Guía tenía en la mano un a enorme bolsa de patatas fritas, se dio cuenta de que lo miraba y explicó que no le gustaban las palomitas, que odiaba que se quedasen entre los dientes al masticarlas...
--Las luces se apagaron, el Guía se inclinó hacia mí y me susurró al oído:”...como si fuese una película...”.
--En efecto, allí estaba mi vida, pasando ante mí...pero no era mi vida tal y como yo la había vivido, era...¿cómo decirlo?, lo que vivían las personas más allegadas a mí mientras yo vivía mi vida, veía consecuencias, vidas paralelas...de pronto vi algo que me dejó helado ( más de lo que ya estaba): vi a Emily, la que, si aquél armario ropero no me hubiese tirado por la ventana, iba a ser mi esposa dentro de dos meses...y lo que veía era lo que estaba pasando ahora. Emily tenía una botella de vodka en la mano, y con la otra cambiaba de un canal a otro del televisor con el mando a distancia...sus ojos rojos y las marcas de su cara resaltaban la evidencia de que se había pasado el día llorando...llanto ahora ahogado por el alcohol y el cansancio.

--Ver así a la persona que más quería...puede que mi vida no fuese una vida ejemplar, pero ella era la única que había conseguido hacer que todos los días hubiesen merecido la pena...no soportaba verla sufrir de esa manera...la voz del Guía me sacó de mis pensamientos:
---Bueno...llegamos al momento álgido. ¿Qué es lo que quieres hacer con tu alma?, tú decides...
--Le miré esperando ver algún tipo de sonrisa socarrona en su rostro andrógino, pero en su lugar encontré una seriedad que me hizo comprender la importancia de la decisión que iba a tomar...la verdad es que no necesitaba pensarlo, ya había decidido desde hace un buen rato lo que quería hacer. Se lo dije al oído al Guía, que entonces sonrió con la mayor de las dulzuras y dijo:
---Cierra los ojos...
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--Me despertaron el sonido ajetreado de unas voces. Al principio me sentí confuso, y aunque tenía los ojos abiertos lo veía todo borroso, claro que, tampoco había mucho que ver... Me encontraba en lo que parecía ser una caja. Esparcidos a mi alrededor había trocitos de papel de periódico y por los agujeros de la tapa se colaban los rayos del sol. La caja no paraba de moverse, y me sentía tan incómodo que intenté decir algo, pero de mi boca sólo salió un leve maullido...

--De pronto, la caja dejó de moverse...alguien levantó la tapa y la cara de una mujer se asomó por el borde... reconocí de inmediato aquél rostro: era Emily.
--A los pocos días fui enterándome de lo que había pasado... Los amigos de Emily la habían regalado un gatito para intentar animarla, y de alguna manera se puede decir que lo habían conseguido... Ahora vivo con ella aunque no lo sepa, y cada vez que la veo triste corro a su lado e inmediatamente sonríe mientras me acaricia la cabeza...y estoy dispuesto a pasar mis siete vidas junto a ella...

Redaile
Ahora que estás lejos
Me siento morir
Porque te aparté de mi vida
Y sin ti no puedo vivir
Creí que hacía lo correcto
Y nos hice daño a los dos,
No me siento viva
Pero no quiero decir “adiós”.
Lágrimas que abrasan
Que no tienen compasión
Que sólo quieren…
Que sólo piden tu perdón,
Cada lágrima que sale
Proviene del corazón.
Por favor, espérame
Tengo miedo de mis pasos
No me atrevo a moverme
Por temor a romper nuestros lazos
Espero algún día volver a verte
Volver a acariciar tu pelo
Volver a mirar tus ojos
Y a decirte que te quiero…

Redaile
Published by Redaile. 
Hay quien presume de tener una cantidad considerable de amigos…pero lo que hay que preguntarse es si esos amigos son de verdad, si están dispuestos a permanecer a tu lado tanto en los buenos momentos como en los malos. Yo tengo la suerte de poder decir eso mismo de los míos, cada uno, con su propio estilo, ha estado a mi lado y me ha apoyado siempre que lo he necesitado…y ellos saben que en mi tienen un hombro sobre el que llorar…¡¡y si no lo sabían, ahora ya lo saben!!
Recientemente me he distanciado de una amiga, hemos sido amigas desde que éramos unas renacuajas, ambas sufrimos en el mismo colegio la presencia de los mismos profesores de los cuales no parábamos de hacer parodias…ella es un año mayor que yo y siempre la tuve como un modelo a seguir, éramos como hermanas, y como tales inseparables…no sé las razones de nuestra separación…sólo espero que no se olvide de mí, y que sepa que aquí me tendrá siempre…se feliz mi Nesi:)
¡Y qué decir de mis niñas!,¡pero qué guapas sois!, para empezar Anita…¡se le ponen unos mofletitos cuando se ríe!, con sus cuentos nos ha hecho sonreír a más de uno, y con esos prontos tan repentinos…es increíble, porque un rato puede estar de lo más tranquila…pero como se descontrole…pero lo bueno es que después se queda tan pancha…ojala no cambie nunca. Luego está Constanza, es algo así como la voz sensata, con ese acento argentino que tanto la caracteriza, siempre dispuesta a ofrecer su consejo y a recibir el de los demás, fuerte donde las halla, no dejes que nadie te pise nunca, porque con esos ojitos verdes tu puedes con cualquiera…y si no ya sabes dónde estamos para partirle las piernas a todo aquél que ose levantarte la voz siquiera. Y mi Yoliiii!!! Mi pija favorita, la cantidad de cartas que tenemos guardaditas, que aunque ella no lo crea, es capaz de superar cualquier obstáculo si se lo propone…y es tan pequeñita^_^, no te deprimas nunca por alguien que no merece ni que le mires a la cara, sea quien sea.
Pondría a más gente, pero si empezase a escribir sobre ellos no terminaría en la vida…sólo quiero decirles que gracias por haber estado siempre ahí, por aguantarme a mi y mis berrinches, que siempre estaréis en mi corazón como las mejores personas que he conocido.
Dedicado a Nesi, Anita, Cons, Yoli, Eirene, Carmen, Marta, Nico, Manu, Xandra, Rober, Chen, Elena, Diego…y al gatito;)

Redaile